jueves, 16 de junio de 2022

Desde Macondo A Polombia, Del Realismo Mágico Al Realismo Trágico

Hoy después de mucho tiempo vuelvo a uno de mis pasa tiempos, de mis ventanas de fuga, la escritura crítica, libre y placentera, no la técnico-"científico” y condicionada que impone el trabajo.

Con todo esto que está pasando en la coyuntura electoral y con nuestra ciudadanía de baja intensidad[1] que trivializa y banaliza lo trascendental, que lleva al plano de lo visceral lo que debería ser una de las decisiones más racionales en el mundo moderno, elegir quien y como nos gobiernan,  pero no, no es así que decidimos, es esto tan inverosímil como real, y nada mejor que usar a Macondo y su realismo mágico (o trágico según sea la inclinación del lector), para exponer algunas situaciones dónde la realidad supera cualquier ficción.

Comenzaré por contarles algo trivial, sin importancia, solo como recurso expositivo.  Hace unos días ví con agrado que está disponible en una plataforma de streaming la mini serie Bolivar (que cuenta la historia del libertador y la gesta independentista, con algunos elementos de ficción); cuando la emitieron la seria por televisión, me gustó (se las recomiendo), pero no pude seguirle el hilo, entonces decidí volver a verla, pero de Manera más fluida y sin comerciales, hace unos días veía unos de los primeros capítulos.  Trataré de hacer la sinapsis, el joven Simón Bolivar había conocido a su primer maestro, el pedagogo Simón Rodríguez[2], y este inspirado por las ideas de la revolución francesa (1789), soñaba con la posibilidad de una sociedad más justa, libre de la tiranía de la monarquía española de la época,  la idea de más derechos y menos desgobierno fue enamorando a algunos, la idea de libertad y de una sociedad más justa, que resultaba seductora para unos, era vista como peligrosa para otros que sumidos y enceguecidos por la relación de dominación servil al régimen español, este situación era leída por Simón Rodríguez como “que aún no era tiempo”, la sociedad de la época no estaba preparada para transformarse (y creo que la actual más de dos siglos después tampoco).  

Fue así como muchos de los procesos juntitas[3], que se dieron en Nuestra América en el siglo XVII (uno de los procesos emancipadores, libertarios y subversivos[4]  en todo el estricto sentido de la palabra, previos a las gestas independentistas) fracasaron tempranamente porque la población no estaba preparada para cambiar el estado de las cosas. Cualquier parecido con cosas que pasen Hoy es pura coincidencia, o capricho de la historia, que suele repetirse, no se pa’que, si siempre se nos olvida y volvemos a repetirla.

Cuando vienen unos nuevos gitanos a Macondo, traen consigo invenciones tan extraordinarias

 “José Arcadio Buendía hubiera querido inventar la máquina de la memoria para poder acordarse de todas” (García Márquez; 73).

Años después de esos primeros intentos de cambio en Nuestra América,  se dieron las guerras de independencia, donde la proclama fue “arriba el rey, abajo el mal gobierno”,  hoy después de más de 200 años seguimos pensado que el problema no es la desigualdad y la injusticia, que en esencia es un tema de derechos, sino un tema de malos gobiernos, y ante la posibilidad de cambiar algunos elementos del modelo, social, político y económico para hacerlo más justo, de nuevo no estamos preparados, para muchas personas que históricamente han estado sin derechos, y que han sobrevivido a la desigualdad y la injusticia,  que les hablen de derechos les suena raro, y hasta peligroso, les suena a todo regalado, y alientan sus más profundos miedos. Aun como decía Rodriguez, no estamos preparados.

La retórica de miedos, verdades a medias y amañanada, ha hecho que para muchos el tema de la reivindicación de sus derechos, sea equiparable al comunismo y que éste y la izquierda son exactamente lo mismo, por intereses, por miedo y/o por ignorancia, esa narrativa se ha robustecido, en una población que poco lee y que es emocionalmente fácil de manipular, como nos ha mostrado la historia reciente.

Solo para aclarar la diferencia, El comunismo como es un modelo social, político y económico, plantea que no exista la propiedad privada, por su parte y la izquierda y derecha son definiciones políticas se dieron en el marco de la convención, posterior a la revolución francesa, a la izquierda e ubicaban de los obreros, los artesanos, los profesionales liberales, quienes exigían más derechos, para quienes trabajaban, y menos privilegios  para los señores feudales, la iglesia y la monarquía que se situaban a la derecha, estos que no trabajaban y vivía del trabajo de aquellos que estaban a la izquierda en la convención.

Que hay izquierdas comunistas, asi como las hay armadas y las hay también en sistemas democráticos, ser de izquierda es decir propender por unas reivindicaciones y menos privilegio para quienes ostentan el poder, ser de izquierda no hace a una persona ni comunista ni guerrillero automáticamente.

el re-encauche de la doctrina Kennedy[5] que decía que el fantasma del comunismo estaba rondando, doctrina qué costo y cuesta tantas vidas, que genera aun hoy tantos miedos al amparado de la doctrina del enemigo interno y la teoría de la revolución disipada molecular, tan estúpida como peligrosa doctrina, que en las cabezas huecas fue la excusa perfecta para que los que detentan el poder y portan las armas, eliminen a todo aquello que le sea diferente a sus interés.

Hoy como haces dos siglos no estamos preparados para emprender transformaciones en lo social, lo económico y lo político, y ante un mal gobierno, se recurre al voto lleno de miedo, cualquiera menos Petro, casi que es “que viva el régimen y que llegue otro mal gobierno”, realizamos Mágico o trágico.  Hoy muchos en este Neo macondo, al mejor estilo de José Arcadio adoran aún Melquíades, que les promete un rudimentario laboratorio de alquimia que habría de ejercer una influencia terminante en el futuro, Dicho laboratorio contaba con los instrumentos necesarios para realizar procesos alquímicos: un atanor primitivo, una probeta de cristal y un destilador. para acabar la corrupción.

Pd: quienes se han visto la película Venom, pueden ver una la similitud el uribismo y el simbionte[6] de la película, El uribismo se adhiere a cual espécimen político a fin de prolongar su existencia en otro cuerpo,  lo intentó con Fico, pero este no dio resultados y ahora encuentra en RH el simbionte perfecto, pues el uribismo silenciosamente se apodero de RH y su campaña, dando posibilidad a este y en ese sentido poder seguir sobreviviendo, manteniendo sus influjo político, sed de poder y corruptela en el cuerpo decadente y el lánguido proyecto político de RH, una relación de conveniencia apara la sobrevivencia mutua,  ante la mirada ingenua de muchos que sin otro argumento es que prefieren cualquier escenario, cualquiera, cualquiera menos Petro.    

REALISMO TRÁGICO.



[1] ciudadanía asistida a aquella que se da en sociedades fragmentadas con gobiernos desvirtuados donde la participación se reduce al sufragio como delegación del poder. En cambio, en la ciudadanía emancipada predomina la preocupación y el interés colectivo, además de la participación en la esfera pública.

[2] Simón Narciso de Jesús Carreño Rodríguez, más conocido como Simón Rodríguez fue un gran pedagogo, escritor y pensador latinoamericano. Nació el 28 de octubre de 1769 en Caracas- Venezuela y murió en Amotape- Perú el 28 de febrero de 1854.

[3] El movimiento juntista puso en evidencia la debilidad del régimen colonial español. También demostró que las instituciones coloniales no estaban adaptadas a la realidad del momento. Por último, les dieron a los criollos muestras de su capacidad de acción y experiencia política

[4] El término subversión (del latín subvertor: trastocar, dar vuelta) se denomina aquello que se propone o que es capaz de subvertir un orden establecido, bien sea de índole política, social o moral

[5] La Doctrina Kennedy se refiere a las iniciativas en política exterior del presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, hacia América Latina, entre los años 1961 y 1963.

[6] la simbiosis corresponde a la interacción entre dos o más organismos biológicos, o simbiontes, los cuales pueden o no ayudarse para sobrevivir.