martes, 4 de octubre de 2016

DEL POST ACUERDO AL SIN ACUERDOS Y SU TELEOLOGÍA




DEL POST ACUERDO AL SIN ACUERDOS, Y SU TELEOLOGÍA

El futuro no se hereda, tampoco es una condena,
El futuro se sueña y se construye.
 Cada acción y decisión de hoy forja el mañana.”
(Destino Colombia; 1998)

Es muy fácil vaticinar sobre lo acontecido, hablar sobre la historia, de lo que ya pasó, pero es un poco más complejo hablar sobre el futuro y entenderlo como la consecuencia de lo pasó y lo que está pasando. 

El pasado, La victoria del NO, producto de varias razones[1] lo cierto es que muchos de los Votaron NO, no votaron para desaprobar los acuerdos, que muchos no había y no han leído, sino que votaron en contra de las FARC o de Santos; pocos en verdad votaron por los acuerdos que era por lo que había que votar, pero bueno eso ya es pasado, hoy 2 días después, muchos nos preguntarnos ¿y ahora qué?, y resulta que ni los del SI ni los del NO, tenían plan B, creo que ni los más optimistas del NO se esperaban lo que paso.

Lo cierto es que hoy hay un limbo e incertidumbre jurídica, y como en el limbo y la incertidumbre no sabemos pa’ donde vamos, me voy a atrever o al menos tratar de plantear algunos escenarios posibles; RENEGOCIAR LOS ACUERDOS y/o UNA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE, punto en el cual la guerrilla y el uribismo, se encontraron. (no es único punto donde se encontrarían, ya les diré porque).

Antes hagamos un poquito de memoria, los puntos en los que el uribismo[2] se basó para promover el NO (al menos en la agenda pública). Las críticas del Centro Democrático a los acuerdos son:  1.)  son acuerdos de impunidad, 2) crear una jurisdicción especial para la paz (tribunal y comisión de la verdad) desconoce la institucionalidad de nuestro sistema de justicia, era otro de los argumentos y 3) el tema de la elegibilidad y garantías para la participación política para las FARC como partido político, estos entre otros muchos argumentos no tan claros como el temor al castro chavismo o a la ideología de género, que pescaron votos en río revuelto, porque acá todo se revolvió. 

RE-NEGOCIAR DE LOS ACUERDOS.

Cambiar los Acuerdos de Paz, que es lo buscaban los promotores del NO en el plebiscito, no va ser una tarea ni fácil, ni rápido.  En este sentido aparecen propuestas del expresidente Uribe y el Centro Democrático, con la intención de capitalizar el triunfo del NO, la primera propuesta de Uribe es amnistiar a los guerrilleros rasos (lo que ya estaba en los acuerdos) pero además incluir en la amnistía a militares y policías investigados en casos como los falsos positivos y otros delitos cometidos en cumplimiento de su deber, propuesta bastante contradictoria con la aspiración de menos impunidad.

una ley de alivio judicial para los miembros de las Fuerzas Militares. Esta iniciativa busca crear un tribunal especial para el juzgamiento de los integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, que hayan sido acusados de haber cometido delitos en el desarrollo de sus operativos, con una pena máxima de 5 años de cárcel.”[3]
 
Aprovechando la coyuntura surge otra propuesta esta vez del senador Alfredo Ramos del Centro Democrático, quien propone eliminar cuatro puntos del acuerdo de paz,  para renegociar una propuesta bastante compleja, pues modificaría el tema de justicia transicional, que recordemos está en el capítulo de reparación a las víctimas, uno de los temas columna vertebral del acuerdo. 

En síntesis la propuesta es:  no crear tribunal especial de paz, no a la participación en política diferenciada o con algún subsidio del estado para el nuevo movimiento político y que se deben remover del texto final todos los aspectos referentes a la reforma agraria y la lucha contra las drogas.[4]

Otra propuesta muy coherente con el anhelo de justicia del Centro Democrático, así pues, las propuestas del Centro Democrático hasta ahora, solo favorecerían a policías y soldados sindicados por violaciones a los DDHH, a algunos terratenientes que pudieron haber combinado las diferentes formas de lucha para acumular tierras, pero en especial a el ex presidente Uribe y su círculo más cercano, ya que al eliminar la jurisdicción especial para la paz (tribunal y comisión de la verdad), es muy conveniente para Uribe y muchos de su sequito, ya que al parecer, a él lo que menos le interesa es la verdad, pues con la verdad podría salir muy salpicados él junto con sus amigos más íntimos, e incluso podrían ir a la cárcel;  y ahí coinciden en interés Uribe con las FARC, ninguno quieren ir a la cárcel,  decantado los demás temas,  este sería un nudo de la Re -Negociación,  entre la verdad y la cárcel, entre las víctimas y su pellejo. Esperemos que resulta. 

Por ejemplo “al uribismo tendrían que darle uno o dos puestos en la mesa de negociación de La Habana. Los delegados del uribismo tendrían que obtener algo de las FARC (digamos dos años de cárcel), y todo esto a cambio de lo que tanto Uribe como las FARC quieren: una asamblea constituyente.”[5] O que se sacrifique la verdad a cambio de que ninguno vaya a la cárcel, sí, todos contentos, menos las víctimas.

ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE

Este escenario que puede ser alternativo o resultado del anterior, y como dijo Antonio Navarro ex constituyente en 1991, una constutuyente es toda una caja de pandora,  de donde cualquier cosa puede salir, pero reduzcamos posibilidades, en este escenario podría pasar un de tres cosas, i) que como sociedad salgamos mejor ii) que como sociedad salgamos peor, o iii) que no pase nada (se mantenga el statu quo).  En fin, pase lo que pase siempre habrá quien que se ubique en uno de los tres, porque cada uno goza el baile desde el lugar que lo tocó en la fiesta..

Con una nueva constitución pactada con las FARC, por ej. Uribe podría nuevamente aspirar a ser presidente (lo que está prohibido en la constitución actual), y las FARC podrían ser un nuevo gran partido político, se podría afianzar la contra reforma agraria, eliminar figuras como la tutela, tan inconveniente para las EPS, bueno en fin se podrían ajustar algunas cosas. 

También se podría ajustar el enfoque de derechos y que la constitución vaya más allá de las meras libertades individuales, y se fortalezca la democracia participativa real no como la que tenemos,  que no se financie por ej. ningún partido (estos deberían financiarse abiertamente con la plata que reciben de sus partidarios, de las EPS,  los gremios e incluso de las multinacionales, así sería más claro entender en favor de quien legislan),  podríamos decir que la educación y la salud son  derechos y no servicios y que en contra vía del modelo capitalista y neo liberal, el Estado asuma el rol de asignador de bienestar y no le deje esa labor solo al mercado, que las riqueza y el subsuelo en un ejercicio soberano le pertenezcan a la Nación y no al Estado,  reitero cualquier cosa puede pasar en una constituyente, unas más probables que otras.  

Amanecerá y veremos cuál será la salida más rápida al limbo, cual la más conveniente y para quienes y cual la menos costosa en términos de verdad, justicia (judicial y social) y reparacion integral, Porque un pacto social mal hecho es la garantía de  Un conflicto social Estable y Duradero, y en ese escenario no habremos cambiado nada.

PD. La constitución del 91, dejo contentos a algunos sectores sociales por ser de corte liberal, y a sectores económicos por su corte neoliberal. ha tenido 41 reformas en estos 25 años, y no logró reconciliar el país.


[1]  La desinformación y el desconocimiento de los acuerdos, el miedo exacerbado al castro chavismo y a la ideología de género, la indiferencia, el odio y otras cosas por las que se pasó cuneta de cobro, y se expresaron a través del voto negativo.
[2] hablo del uribismo, porque es quien está capitalizando el NO, no se ha oído a ningún otro sector no uribista, que haya promovido el NO, solicitando ser tenido en cuenta para buscar una salida al meollo
[4] Caracol Radio 04/10/2016 - http://caracol.com.co/m/radio/2016/10/04/politica/1475591453_368393.html
[5] Héctor Abad Faciolince, El Espectador 4 Oct 2016 “Explicar el fracaso: el análisis de Héctor Abad sobre el plebiscito”, http://www.elespectador.com/opinion/explicar-el-fracaso-el-analisis-de-hector-abad-sobre-el-articulo-658417




lunes, 26 de septiembre de 2016

SOBRE LOS ACUERDOS, LA PAZ, EL SÍ O EL NO Y OTROS DEMONIOS



SOBRE LOS ACUERDOS, LA PAZ, EL SÍ O EL NO Y OTROS DEMONIOS 
Jorge Jaime Espalza
Sociólogo - Esp. en Análisis de Políticas Públicas 
twitter: @jorgejaimee - http://jorgejaimee.blogspot.com/





¿De qué se trata?, y ¿Qué viene?

Luego de lo que pasó hoy (la firma de los acuerdos)  y de ver las reacciones de amigos y conocidos, me embarga el imperativo moral, me atañe el deber ciudadano y la obligación ética de aportar algunas reflexiones y de claridades sobre los acuerdos, la paz, el sí o el no y otros demonios.

Antes que nada, quisiera Explicar, qué fue lo que NO SE NEGOCIÓ en La Habana.  NO SE NEGOCIÓ con la guerrilla, ni el modelo económico, ni el sistema o régimen político, ni la matriz productiva, así pues, que seguiremos siendo a muy a pesar de todo, un país con modelo económico capitalista y neoliberal, y nada más lejano del comunismo o del castro chavismo pregonan temerariamente algunas personas. El modelo neoliberal está blindado, salvaguardado, se defiende a ultranza,  y sin querer ser apológico, no cambiará, créanme.

Este modelo neoliberal que ha dejado más víctimas que el conflicto armado, no cambiara o no la menos en el corto plazo y menos por la firma de los acuerdos, para dar un ejemplo de que tan neoliberal es nuestro sistema solo basta analizar en nuestro nefasto y asesino sistema de salud, nada más neoliberal y capitalista que este, así que tranquilos, no seremos ni de cerca un país parecido a Venezuela o Cuba, para nada. Dicho esto, analizamos los acuerdos.  

Si uno tuviera que resumir los acuerdos, lo haría en dos grupos, el primer grupo de Acuerdos de Pago (abono) a la Deuda Histórica.  Es penoso que temas como la reforma agraria integral, las garantías para la participación política, una solución estructural al tema de cultivos de uso ilícitos y el desarrollo rural, que debieron discutirse en el Congreso de la República, tuvieron que esperar un proceso de dialogo con una guerrilla, para que el Estado se comprometa a hacer lo que debió hacer desde hace mucho tiempo.

En un Estado Social de Derecho las garantías para la participación política, son fundamentales y así está plasmado en la misma constitución del 91, pero así como muchas cosas lindas de la Constitución, se diluyeron en las leyes y desaparecen en la reglamentación,  el Estado colombiano a través de sucesivos gobiernos ha venido reduciendo cada vez más los espacios y acabando las expresiones minoritarias, a través de las reformas políticas al sistema electoral (en el mejor de los casos) o a través de las balas en algunas (no pocas) ocasiones, y valga decirlo que en este país ven en el pensamiento divergente (diferente)  una amenaza que sin duda hay que acabar, no solo desde lo simbólico, sino desde lo físico, ese rasgo esta inoculado en lo más profundo de los orígenes del conflicto mismo.

Por su parte la reforma agraria de la cual venimos hablando desde comienzos del siglo pasado, y que por el contrario lo que se ha vivido es una contrarreforma, de concentración de la tierra, de despojo y apropiación de estas, también valga decirse, a través de la mezcla de todas las formas de despojo y apropiación.  

Se tuvo que esperar un proceso de dialogo con la FARC para hablar de lo que se debió hablar, para decir que teníamos que hacer lo que dijimos en la constitución del 91 que temíamos que hacer.  

El segundo grupo de acuerdos son acuerdos inherentes a un proceso de fin de la confrontación armada, que tiene que ver con la reparación ala victimas (verdad, justicia y reparación y no repetición).  En los acuerdos de La Habana se le da más valor a la verdad que a la pena, eso hace parte de la justicia transicional y restaurativa, una justicia imperfecta para una realidad imperfecta.  Ojalá conozcamos como sociedad la verdad sobre los intereses que subyacen al conflicto, y como ciudadanos, la verdad que le dé sociego a las víctimas y sus familias, toda esa verdad es necesaria para seguir, para avanzar hacia un nuevo país, así verdad, reparación a las víctimas y justicia, son necesarios para este proceso de reconciliación nacional.

Del acuerdo sobre las víctimas, lo más sensato es decir que esperamos que este garantice más verdad que el proceso de “justicia y paz” con los paramilitares, que en verdad haya verdad, que haya reparación (simbólica, individual o colectiva, pero en todo caso real y efectiva), solo la historia lo dirá, ojalá que sí.  También dentro de este grupo de acuerdos, la dejación de armas, el proceso de reintegración y el tránsito del combate armado, al debate de las ideas y la participación política, esto lo vivimos con el M19, y no nos volvimos comunistas, y no creo que las curules al nuevo partido resultado de reinserción a la vida civil de los excombatientes, conviertan a este país en Venezuela o en Cuba;  Pensar que eso es posible es desestimar nuestra clase política, esa oligarquía rancia bipartidista, y pensar que van a deshacer lo que han hecho en 200 años de vida republicana, por un acuerdo con la guerrilla, NO, seguiremos manteniendo la mentira de que somos la democracia más vieja de américa, eso no va a cambiar.

Por lo demás desestimar y desmotar mitos y mentiras sobre los cuerdos me llevaría muchas horas y hojas más, seguramente sin mucho sentido, pues es inútil convencer al terco sin argumentos, con argumentos, es tan difícil como enseñar a pensar al que nunca ha pensado, pues es más fácil que los demás piensen por él y digan lo que él tiene que repetir,  para otros que convencidos que apoyar los acuerdos es apoyar a Santos y su gobierno, les reitero que no soy santista, ni tampoco uribista, soy colombiano , soy padre de una hija y por ella me la juego por la vida, convencido de que lo que se firmó no es la paz,  la paz es mucho más que eso, y depende en gran medida de lo que hagamos o dejemos de hacer como ciudadanos.

Por ultimo yo votaré SI, no porque crea en Santos o en la FARC, votaré si porque creo firmemente que este es un primer paso para cambiar y comenzar a construir la paz, que sin duda es mucho más que los acuerdos, porque los muertos de esta guerra no son de la familia Santos o de la familia Uribe, son colombianos que han dado su vida en un conflicto fratricida, por eso voto Si, por porque quiero que ningún Jaime, que ningún amigo, que ningún conocido muera en una guerra absurda.

Este es un primer paso, faltan muchos más para construir la paz, y muchos de esos pasos no dependen de los gobiernos o los gobernantes, sino de los gobernados; cuando aprendamos a elegir, cuando aprendamos a decidir, habremos dado otro paso, cuando hagamos un poquito más que quejarnos, cuando caigamos en la cuenta que la paz no se firma sino que se construye entre todos y todas y que sin duda lo que pase o deje de pasar depende en gran medida de lo que cada uno/a haga o deje de hacer, ese día habremos dado otro paso para hacia la paz.

“Porque de nosotros depende que la letra tome vida y los sueños se hagan realidad” (J. Jaime; 1999)


26 de Septiembre de 2016