El dinero y su poder para mantener el statu quo
Y queda alguna duda que
los grandes capitales, los interese del dinero son los factores que mueven las
instituciones del Estado y no el bien común que tanto alardean.
Es que acaso hay que creer que lo que esta pasando en Bogotá, es una serie de situaciones fortuitas, pura coincidencia que en plena coyuntura electoral se haga todo lo perversamente necesario para que opere la compra institucional de votos, y condenan a los mas pobres a tener su vivienda en las fronteras de la ciudad, ni siquiera en la frontera urbana sino en la frontera agrícola lo que es mucho más grave, no importa que éstas estén en zonas de alto riesgo, no, o que las aguas putrefactas del río Bogotá o El Tunjuelo las inunden, no, lo importante es poder hacerle las casa para que voten, y la movilidad y el espacio público, que va, esos son cuentos, ahora si se están haciendo las cosas bien diría Darío Arismendi, un idiota al micrófono que des-informa con su rabia y que defiende a ultranza el mantenimiento del statu quo que condena a la pobreza, a la miseria a los pobres miserables y defiende con toda su institucionalidad la lógica de acumulación. Solo en cabezas estrechas y rígidas como el concreto que quieren regar, cabe un modelo de desarrollo urbanístico que no tiene en cuenta que la ciudad necesita ser pensada por encima de los intereses de unos cuantos.
Es que acaso hay que creer que lo que esta pasando en Bogotá, es una serie de situaciones fortuitas, pura coincidencia que en plena coyuntura electoral se haga todo lo perversamente necesario para que opere la compra institucional de votos, y condenan a los mas pobres a tener su vivienda en las fronteras de la ciudad, ni siquiera en la frontera urbana sino en la frontera agrícola lo que es mucho más grave, no importa que éstas estén en zonas de alto riesgo, no, o que las aguas putrefactas del río Bogotá o El Tunjuelo las inunden, no, lo importante es poder hacerle las casa para que voten, y la movilidad y el espacio público, que va, esos son cuentos, ahora si se están haciendo las cosas bien diría Darío Arismendi, un idiota al micrófono que des-informa con su rabia y que defiende a ultranza el mantenimiento del statu quo que condena a la pobreza, a la miseria a los pobres miserables y defiende con toda su institucionalidad la lógica de acumulación. Solo en cabezas estrechas y rígidas como el concreto que quieren regar, cabe un modelo de desarrollo urbanístico que no tiene en cuenta que la ciudad necesita ser pensada por encima de los intereses de unos cuantos.
Cada vez es más evidente
que la institucionalidad de este país se mueve para mantener el estado de cosas tal y como está, en favor de intereses particulares, de sectores económicos que no piensan sino en el lucro, y
que cualquier posibilidad de contra-hegemonía, es aniquilada usando todo su
poder político-económico.
Jorge Jaime Espalza
Sociólogo
03 Abril de 2014
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